Cicatriz en el ojo

Tratamiento de las cicatrices corneales

Todas las cicatrices conjuntivales son, por definición, “cicatriciales”; pero el término “conjuntivitis cicatrizante” se reserva generalmente para las cicatrices en las que hay una contracción significativa del tejido, generalmente con distorsión de los fórnices y/o los párpados
NB Los pacientes que toman medicamentos a largo plazo pueden desarrollar reacciones de sensibilidad que pueden ser a los principios activos o a los sistemas de conservación (véase la Guía de Gestión Clínica sobre Conjuntivitis Medicamentosa). Deben cambiarse a preparaciones sin conservantes
Saw VP, Minassian D, Dart JK, Ramsay A, Henderson H, Poniatowski S, Warwick RM, Cabral S. Trasplante de membrana amniótica para enfermedades oculares: una revisión de los primeros 233 casos del grupo de usuarios del Reino Unido. Br J Ophthalmol 2004;91:1042-7
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Son muchas las afecciones que pueden provocar la cicatrización de la conjuntiva, la fina membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo y la parte inferior de los párpados. Entre ellas se encuentran las lesiones, las infecciones, las alergias y las enfermedades autoinmunes, en las que el sistema inmunitario del organismo ataca a sus propias células o tejidos. A escala mundial, una de las principales causas de cicatrización conjuntival y ceguera es una enfermedad infecciosa llamada tracoma, que no es común en el Reino Unido pero que afecta a muchos millones de personas en el norte de África y el sur de Asia.

Qué causa la cicatrización detrás del ojo

Un surco macular es un tejido cicatricial que se ha formado en la mácula del ojo, situada en el centro del tejido sensible a la luz llamado retina. La mácula proporciona la visión central y nítida que necesitamos para leer, conducir y ver detalles finos. El fruncimiento macular puede provocar una visión central borrosa y distorsionada.
El fruncimiento macular también se conoce como membrana epirretiniana, membrana prerretiniana, maculopatía de celofán, arruga de la retina, retinopatía de arruga superficial, fibrosis premacular y enfermedad de la membrana limitante interna.
Aunque ambas tienen síntomas similares -visión distorsionada y borrosa-, el arrugamiento macular y el agujero macular son afecciones diferentes. Ambas son el resultado de un tirón en la retina debido a la contracción del vítreo. Cuando el vítreo se separa de la retina, normalmente como parte del proceso de envejecimiento, puede causar daños microscópicos en la retina. Cuando la retina se cura por sí misma, el tejido cicatricial resultante puede causar un pliegue macular. En raras ocasiones, el fruncimiento macular se convierte en un agujero macular. Un oftalmólogo puede distinguir fácilmente entre el fruncimiento macular y el agujero macular.

Tipos de cicatrices corneales

Las cicatrices de la córnea suelen ser consecuencia de un accidente o de una infección.  Las infecciones de la córnea pueden ser causadas no sólo por bacterias u hongos, sino también por virus o parásitos.  Estos patógenos migran a la córnea transparente y causan todos estos problemas. Aunque a menudo los patógenos pueden eliminarse, el daño en la córnea ya se ha producido, y la cicatriz, dependiendo de su ubicación, puede perjudicar gravemente la agudeza visual de las personas.  De hecho, la discapacidad visual debida a la cicatrización de la córnea es una de las principales causas de ceguera en todo el mundo.
Tenemos varias formas de reducir los efectos de la cicatrización corneal.  Nuestro lema es que siempre es mejor mantener la propia córnea, y que el trasplante de córnea es sólo la opción de último recurso.  Teniendo esto en cuenta, si se puede utilizar el láser excimer para mejorar la córnea hasta el punto de que sea posible una buena visión, ésta es siempre la mejor opción.  El láser se suele realizar en dos fases: en un primer paso, se lleva a cabo lo que se denomina queratectomía fototerapéutica (PTK), cuyo objetivo principal es reducir la opacidad de la parte cicatrizada de la córnea.  Si a continuación se elimina una parte de la cicatriz, la córnea se relajará en los próximos meses, reduciendo la curvatura irregular de la córnea en los siguientes 4-6 meses

Cicatriz en la parte blanca del ojo

La cicatrización de la córnea se refiere a la cicatrización de la córnea, a causa de un traumatismo, o de una infección o enfermedad, que da lugar a un deterioro de la visión, o incluso a la ceguera, en el ojo afectado. Causas comunes de la formación de cicatrices:
1. Abrasiones, uso inadecuado de lentes de contacto u otros traumatismos Las abrasiones, o lesiones del epitelio superficial, suelen curarse sin formación de cicatrices. 3. Abrasiones, o lesiones que dañan las capas posteriores (la de Bowman y la del estroma), pueden dar lugar a la formación de cicatrices corneales.
4. Distrofia corneal La distrofia de la membrana basal epitelial (EBMD) es un tipo de distrofia corneal que se caracteriza por erosiones corneales recurrentes, que pueden dar lugar a cicatrices corneales. Los tratamientos actuales para eliminar las cicatrices corneales incluyen la PTK.
Un nuevo tratamiento es la DALK, la siguiente evolución del trasplante endotelial, que permite eliminar incluso las cicatrices profundas. La DALK (queratoplastia lamelar anterior profunda) consiste en la sustitución del epitelio, la capa de Bowman y el estroma, dejando intactas la membrana de Descemet y el endotelio interno sanos del propio paciente.    Al conservar las dos capas internas, se elimina la posibilidad de rechazo del injerto. El inconveniente de la DALK es la dificultad de disecar hasta la capa de Descemet sin perforarla.

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