Operacion de varices postoperatorio

Operacion de varices postoperatorio 2020

síntomas de daños nerviosos tras una operación de varices

Las válvulas dañadas de las venas no pueden curarse, por lo que la mejor manera de curar el problema es eliminar las venas afectadas. El objetivo de la cirugía es aliviar la presión de las venas cutáneas de la pierna, atando y dividiendo (y a menudo extirpando) las principales venas cutáneas de la pierna. La extirpación de las varices no afecta al flujo sanguíneo porque otras venas, especialmente las profundas, se encargan de esta tarea. La operación está especialmente indicada para personas con:
Los objetivos de la cirugía son reducir a la normalidad la presión en las venas de la piel. Esto evitará que las venas varicosas existentes aumenten aún más, y evitará que crezcan nuevas venas varicosas. En el caso de las personas con cambios en la piel alrededor de los tobillos o con una ulceración previa, la reducción de la presión evita el empeoramiento del cambio en la piel y suele reducir el riesgo de nuevas ulceraciones. Para este grupo, la adición de medias de soporte protege aún más la piel alrededor de los tobillos.
Antes de la intervención quirúrgica de las varices, es necesario realizar una serie de pruebas. Éstas son de dos tipos: las destinadas a evaluar si reúne los requisitos para la cirugía de varices, y algunas pruebas preoperatorias inmediatas. Las pruebas para saber si puede operarse ya se han realizado. Éstas incluirán siempre un examen con un Doppler manual, y pueden incluir una ecografía. Las pruebas preoperatorias inmediatas incluyen: análisis de sangre y ECG para algunos, y completar el papeleo. Estas pruebas preoperatorias inmediatas suelen realizarse en una visita de preadmisión al hospital poco antes de la operación.

bultos duros después de una operación de varices

Antecedentes: La PREsencia de várices después del tratamiento quirúrgico (PREVAIT ) se produce en el 13% al 65% de los pacientes y sigue siendo un problema debilitante y costoso. La primera parte de esta revisión ofrece una visión general de los conocimientos actuales sobre la etiología y la patogénesis de la PREVAIT . Métodos: Se realizó una búsqueda en PubMed en inglés y francés para los años 2000-2013 mediante el uso de palabras clave (escaneo dúplex, ablación endotérmica, neovaricosis, REVA S, escleroterapia, recurrencia de varices, vena varicosa, cirugía de varices).
Resultados: Se analizó la epidemiología y las consecuencias socioeconómicas según el tratamiento quirúrgico inicial. A continuación, se ha realizado una clasificación de los posibles mecanismos y causas del PREVAIT en función de los errores tácticos y técnicos, de la evolución de la enfermedad, considerando que el uso sistemático de la investigación ecográfica ha minimizado los primeros.
La presencia de varices después del tratamiento quirúrgico es un problema común, complejo y costoso tanto para los pacientes como para los médicos que se ocupan de las enfermedades venosas. En 1998 se celebró en París una reunión de consenso internacional en la que se propusieron directrices para la definición y descripción de las varices recurrentes después de la cirugía (REVA S).1 En un artículo relacionado del año 2000, se enumeraron 94 referencias que trataban sobre la recurrencia después del tratamiento quirúrgico o que incluían información sobre su presencia o ausencia después del tratamiento quirúrgico. Desde entonces, se han identificado 140 publicaciones adicionales en inglés y francés.2-141

cirugía de venas en las piernas

Se realizó una revisión retrospectiva de los pacientes operados de varices durante un periodo de 8 años, entre 1985 y 1993. Queríamos determinar la incidencia de diversas complicaciones para poder discutir abiertamente los riesgos de la cirugía con los pacientes. Se operaron 973 miembros en 599 pacientes (413 mujeres y 186 hombres; edad media: 49 años). Todos los pacientes estuvieron bajo el cuidado de un único cirujano vascular consultor que estuvo presente en el 92% de las operaciones y todos los pacientes fueron revisados en el postoperatorio. No hubo mortalidad perioperatoria. Se produjeron complicaciones de la herida (hematoma, celulitis o absceso) en el 2,8% de las extremidades y trastornos neurológicos menores (entumecimiento u hormigueo) en el 6,6%. Se produjeron fugas linfáticas en la ingle en cinco pacientes, todos ellos sometidos a una exploración por recidiva inguinal. Las principales complicaciones fueron tres casos de trombosis venosa profunda (0,5%), un émbolo pulmonar y una caída de pie. Hubo una lesión vascular importante, la vena femoral común dañada en un paciente sometido a una tercera operación en la ingle por recidiva persistente. Se realizó una reparación con un parche en la vena y se mantuvo la permeabilidad. La incidencia global de complicaciones mayores fue del 0,8%. Se produjeron complicaciones menores en el 17% de los pacientes. Es poco probable que se puedan eliminar las complicaciones mayores. En esta revisión retrospectiva habrá alguna infradeclaración, pero confiamos en que se limite a las complicaciones menores.

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