Quistes en el cuero cabelludo

Quiste pilar inflamado

Este folleto se ha redactado para ayudarle a comprender mejor los quistes epidermoides y pilares. En él se explica qué son, qué los provoca, qué se puede hacer con ellos y dónde se puede obtener más información.
En el pasado, los quistes pilares y epidermoides se conocían erróneamente como quistes “sebáceos”, pero este término sólo debe utilizarse para un tipo de quiste muy diferente y mucho menos común que está lleno de un líquido aceitoso claro producido por las glándulas sebáceas (de grasa).
Los quistes epidermoides por sí mismos no suelen ser hereditarios, pero pueden formar parte de enfermedades poco frecuentes que sí lo son.  Los quistes de pilar son muy frecuentes en algunas familias, ya que se heredan como un rasgo autosómico dominante, lo que significa que hay una probabilidad de 1 entre 2 de que cada hijo de un padre afectado herede la enfermedad.
Son protuberancias redondas, a veces en forma de cúpula, que se encuentran justo debajo de la superficie de la piel. Algunos son amarillos o blanquecinos. Suele haber un pequeño tapón oscuro, a través del cual puede extraerse parte del contenido del quiste. El tamaño de los quistes varía desde los más pequeños que un guisante hasta los que tienen varios centímetros de diámetro.

Múltiples quistes pilares en el cuero cabelludo

Un quiste triquilemal es un quiste común que se forma a partir de un folículo piloso, casi siempre en el cuero cabelludo, y es liso, móvil y lleno de queratina, un componente proteico que se encuentra en el pelo, las uñas, la piel y los cuernos. Los quistes triquilemales son clínica e histológicamente distintos de los cuernos triquilemales,[aclaración necesaria] que son mucho más raros y no se limitan al cuero cabelludo[3] En raras ocasiones, estos quistes pueden crecer más extensamente y formar tumores triquilemales que se multiplican rápidamente, también llamados quistes triquilemales proliferantes, que son benignos pero pueden crecer agresivamente en el sitio del quiste[4] En muy raras ocasiones, los quistes triquilemales pueden volverse cancerosos[5].
El quiste triquilemático puede clasificarse como quiste sebáceo,[6] aunque técnicamente hablando no es sebáceo[7] Los quistes sebáceos “verdaderos”, que se originan en las glándulas sebáceas y que contienen sebo, son relativamente raros y se conocen como esteatocistoma simple o, si son múltiples, como esteatocistoma múltiple. Los profesionales de la medicina han sugerido que se evite el término quiste sebáceo, ya que puede inducir a error[8]: 31 En la práctica, sin embargo, el término se sigue utilizando a menudo para los quistes epidermoides y pilares.

Quiste triquilemático

Los dermoides y epidermoides son quistes benignos de crecimiento lento que suelen aparecer en el cuero cabelludo y el cráneo de los bebés y los niños pequeños. Son el resultado de que una parte del cuero cabelludo, ya sea la epidermis (capa superior) o la dermis (capa inferior), se desplaza por debajo del cuero cabelludo. Esto provoca la formación de un pequeño quiste lleno de componentes normales de la piel.
Los dermoides pueden contener pelo, dientes y glándulas cutáneas. Los epidermoides suelen contener sólo tejido epidérmico y restos de queratina. Pueden aparecer en cualquier parte de la cabeza, aunque es más frecuente encontrarlos en la frente, en la zona blanda (fontanela anterior) o en la parte posterior de la cabeza, detrás de las orejas.
Los síntomas de los tumores epidermoides y dermoides varían en función de su localización. Los quistes en el cuero cabelludo suelen ser masas indoloras, móviles y gomosas que pueden aumentar lentamente de tamaño con el tiempo. La piel sobre el quiste suele ser normal. Los quistes en el hueso pueden sentirse algo más firmes y suelen ser menos móviles. Aunque normalmente sólo causan problemas estéticos, los quistes en el cráneo pueden penetrar en el cerebro.

Quiste doloroso en el cuero cabelludo

Secciones del artículoLos quistes epidermoides son lesiones asintomáticas en forma de cúpula que suelen surgir de la rotura de un folículo pilosebáceo. La técnica de escisión mínima para la extirpación de quistes epidermoides es menos invasiva que la escisión quirúrgica completa y no requiere el cierre con sutura. El procedimiento es fácil de aprender, y la mayoría de los médicos con experiencia en cirugía de la piel pueden realizarlo después de tres a cinco sesiones preceptivas. Consiste en realizar una incisión de 2 a 3 mm, exprimir el contenido del quiste mediante compresión y extraer la pared del quiste a través de la incisión. Se debe utilizar una gasa o un escudo contra salpicaduras para proteger al médico de la pulverización del contenido del quiste. La rareza del cáncer asociado hace que la evaluación histológica sólo sea necesaria si hay hallazgos inusuales o sospecha clínica de cáncer. Los quistes inflamados son difíciles de extirpar, y a menudo es preferible posponer la excisión hasta que la inflamación haya remitido.
1984;37:379-82.Habif TP Clinical dermatology. 2d ed. St: Mosby, 1990.Humeniuk HM, Lask GP Treatment of benign cutaneous lesions. En: Parish LC, Lask GP, eds. Aesthetic dermatology. New York: McGraw-Hill, 1991:39-49.Johnson RA.

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